5.9. Paz, cooperación y solidaridad |
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TU
OPINION:
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El componente solidario, más allá de las fronteras, ha sido uno de los rasgos que han definido la actuación de la izquierda, y uno de los pilares de nuestro proyecto transformador. Actualmente se hace más necesario si cabe, en una etapa de hegemonía capitalista caracterizada por una fuerte ofensiva del neoliberalismo, que agudiza la contradicción Norte-Sur. Este sistema produce una pobreza extrema tanto en el Norte como en el Sur y lleva a que un 70% de la población mundial, sobre todo mujeres, se sitúen en esta condición.
Este sistema de desarrollo económico, social y político conlleva un modelo de sociedad no sólo excluyente, sino insostenible a largo plazo. Este estilo de desarrollo y modelo de vida que beneficia a un pequeño grupo de países del Norte y dentro de éstos, a sus clases pudientes, no es extensible a toda la humanidad, pues tiene límites ecológicos, económicos, demográficos, atenta contra la paz mundial y es estructuralmente contradictorio.
Frente a ello, se vienen desarrollando movimientos de resistencia y procesos de recomposición que están produciendo algunos cambios de tendencia en la lucha contra el neoliberalismo y sus consecuencias. El movimiento antiglobalización, bajo el lema "Otro mundo es posible", está poniendo en evidencia la necesidad de luchar por un nuevo modelo internacional, socialmente más justo y ecológicamente sostenible. Desde el municipio se puede hacer causa común con estos movimientos por una globalización diferente, frente al poder de los grandes imperios económicos que están mermando los controles democráticos de los Estados y que están supeditando las decisiones políticas de los gobiernos a los intereses financieros de la Organización Mundial del Comercio, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
El "nuevo orden mundial" (nueva versión propagandística del viejo desorden imperialista) sigue contemplando la guerra como "continuación de la política por otros medios", es decir, no repara en medios para imponer su ley. Frente a ello, la defensa de la paz y la solidaridad internacional continúan siendo una tarea primordial para las fuerzas que luchamos por la transformación social. Se sitúa en primer plano la necesidad de reforzar y ampliar la actividad solidaria, especialmente con los pueblos agredidos y amenazados por el imperialismo y los que luchan por sus derechos humanos colectivos e individuales y aquellos que han sido y son empobrecidos por el injusto orden económico internacional.
Desde esta concepción del mundo, la Cooperación de las Corporaciones locales deberá ser una forma diferente de plasmar nuestras concepciones solidarias, a través de acciones, proyectos y programas de cooperación que además de nuestra solidaridad política incluyan también la transferencia de recursos económicos, técnicos, administrativos, etc. Esta cooperación descentralizada es también una oportunidad para plantear el desarrollo local, tanto del Norte como en el Sur, como respuesta necesaria al centralismo de la globalización. Por eso uno de los objetivos de la cooperación de nuestro municipio debe ser contribuir a programas de desarrollo local en municipios del Sur, buscando potenciar la capacidad y la presencia de los movimientos populares, la democratización de los municipios, defender el espacio público municipal frente a las devastadoras políticas de privatización y por el mantenimiento de la presencia de lo público frente a la reducción neoliberal del papel del Estado.
El componente de género debe ser fundamental en todas aquellas iniciativas que se desarrollen desde la corporación.
Desde nuestro concepto de los cargos públicos institucionales, no como meros gestores o controladores de la gestión, sino como instrumentos para la transformación, para la construcción de la alternativa y el cambio social, IU-LV-CA concibe el Ayuntamiento como instrumento de solidaridad internacional para la transformación. Y ello con un doble objetivo:
Por otro lado, el fundamento de nuestra política municipal de paz y
solidaridad es la participación ciudadana. El Ayuntamiento tiene que
potenciar la movilización social y el asociacionismo en torno a objetivos
solidarios y de defensa de la paz, incorporando en todas sus actuaciones la
participación ciudadana.
En el plano concreto de la solidaridad, las propuestas desde el municipio de
Dos Hermanas deben consistir en:
Referente a la política de Paz:
Desde el Ayuntamiento se impulsará esta actividad, ayudando a los movimientos sociales a crear y desarrollar redes locales de comercio justo, facilitándoles la relación con establecimientos comerciales, apoyando la participación de éstos en la actividad y dándola a conocer a la población.
Se reservará espacio en el mercado y en las ferias municipales para que, de forma gratuita para la organización correspondiente, se vendan productos de comercio justo.
Al mismo tiempo el Ayuntamiento y sus empresas se comprometen a adquirir y consumir, en lo posible, productos de comercio justo.
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