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opinión
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| OTRA VEZ LA GUERRA | |
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Juan Luis González, Candidato nº 8 para las elecciones Muncipales
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Se avecina una nueva guerra, la de Irak, o, mejor dicho, la del sr. Bush, o, perdón, me he confundido de nuevo, la del macarra Bush junior.
Las armas que Bush dice buscar y no encontrar seguramente estén escondidas en la alacena porque, según la ONU no se encuentran, parecen no existir. Pero eso da lo mismo al macarra de Bush; es tan humanitario este señor, que desea bombardear al pueblo irakí con la intención, seguramente, de erradicar la hambruna existente en ese país. Pensará, probablemente, que así la muerte será mucho más rápida y humanitaria, y que la acción de la metralla hará lo que todavía no se ha conseguido con el bloqueo, después de aquella primera contienda que tuvo con ellos su papaíto. Hay
una macabra tendencia a transfigurar las guerras en un impulso de poder
para obtener ventajas materiales y conspirar en territorios estratégicos
(Oriente Próximo) materiales estratégicos como el petróleo,
pero lo duro de todo es que nadie cae en la cuenta del llamado y temiblemente
conocido "daño colateral", ese que produce las llamadas
bombas inteligentes, aunque personalmente no sé que tienen de inteligente
arrojar bombas, sobre todo si tenemos en cuenta que sus "víctimas
colaterales" suelen ser víctimas inocentes, mujeres, ancianos
y niños, que se exponen, de esta manera, a la fiereza del deporte
preferido del sr. Bush: la pena de muerte. Para
rizar el rizo, hace poco su chulería mafiosa ha dado un paso más
en la demostración al mundo de lo que su política es capaz
de hacer. Me refiero a la orden, dada a sus servicios secretos, de matar
sin problemas ni leyes y de comprar periodistas para que hablen bien de
él y adoctrinen a la opinión pública. Todo un angelito,
perdón, quise decir todo un macarra. En
fin, esperemos que la estilográfica del macarra sr. Bush se quede
sin tinta con que firmar atrocidades, que se inutilice la munición
venenosa que arrojan sus tanques y aviones y pierdan la voz, que las capacidades
de los ciudadanos de todo el mundo superen las incapacidades de algunos
gobiernos, que las licencias para matar dadas por políticas como
la de los EEUU caduquen, que los periodistas que se sumen enmudezcan de
vergüenza y que desaparezcan todas las armas de destrucción
masiva existentes en el mundo. Y es que mientras los inspectores de la ONU buscan esas armas, a pocos metros de donde no las encuentran existen otras armas de destrucción masiva, que afectan a decenas de niños que corretean descalzos sobre las aguas estancadas de la calzada, cubierta de basuras en las que rebuscan alimentos las ovejas y las cabras. La mayoría de ellos son menores de diez años. Nacieron tras la guerra de 1991, pero parece que no se van a librar de ella: según las estimaciones médicas, el 45 % de los dos millones de habitantes de la ciudad irakí de Basora desarrollará un cáncer en los próximos años, fruto del ataque que sufrieron por parte de los británicos y los EEUU y las bombas que les arrojaron. En Irak, el cáncer aumenta espectacularmente por culpa del uranio empobrecido lanzado por EEUU en 1991 Basora.
(Enviada especial.) - En el hospital universitario Saddam, de Basora,
no han dejado de aumentar los casos de tumores, leucemia y otros tipos
de cáncer desde el ataque estadounidense de 1991. Los médicos
atribuyen ese crecimiento al armamento con uranio empobrecido utilizado
en la guerra para desalojar a Iraq de Kuwait, pero, para sostener esta
tesis, las autoridades iraquíes han solicitado ayuda a la Universidad
de Oviedo y el Comité de Solidaridad con la Causa Árabe
(CSCA), que realizarán análisis de orina de pacientes iraquíes.
La Universidad de Oviedo y el CSCA están pendientes de que el Ministerio de Sanidad español autorice la entrada de muestras de orina que previamente los médicos iraquíes habrán recogido en Basora y en otras dos zonas del país. En total, 360 muestras que serán analizadas en el departamento de Física y Química Analítica de la universidad, bajo el control de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Los
análisis en laboratorios españoles serán financiados
en exclusividad por el Gobierno iraquí, pero la iniciativa está
paralizada hasta que el Gobierno español dé su autorización
para introducir por vía aérea las muestras de orina. Los
médicos iraquíes se han comprometido en buscar a los pacientes
y la parte española en medir el uranio empobrecido en la orina
(también puede analizarse el tejido, pero es más complicado).
El posible ataque militar a Iraq ha motivado que se reactive el proyecto,
porque los médicos consideran prioritario que los análisis
se lleven a cabo antes de que empiecen nuevos bombardeos sobre Iraq. Durante
los últimos doce años ha habido trece casos de cáncer
entre el personal médico del hospital, pero solamente ocho ya trabajaban
en el centro sanitario cuando fue bombardeado en 1991. Además,
el doctor Jawal asegura que en los últimos años han tenido
que atender a pacientes que presentaban un cuadro con varios tipos de
cáncer. Estados
Unidos ha admitido en más de una ocasión el uso de armamento
con uranio empobrecido en la guerra del Golfo de 1991 y posteriormente
en los conflictos de Kosovo y Afganistán. Precisamente, hace un
año se desató una polémica en España sobre
casos de cáncer detectados en algunos miembros de las tropas que
habían participado en el operativo de la OTAN en Kosovo.
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